domingo, 9 de febrero de 2014

¡Gracias Chinchón!


Gracias por vuestra acogida. Ha sido una tarde preciosa. Ni la lluvia, ni el viento, ni el frío, impidieron que el sol brillara en los ojos de todos los que asistimos a tan entrañable acto. Por supuesto que volveremos, no tenemos más remedio, porque ayer, allí, en esa maravillosa Biblioteca, rodeada de amigos, hemos perdido el corazón.


Palabras sobre libros, lectura de nuestros cuentos, risas salpicadas de anécdotas y… Jaime que a sus ocho años, se convirtió en el niño de uno de mis cuentos y le aplaudieron por dos veces y tan fuerte que se lo va a decir a su maestra y a sus amigos del cole.

Solo faltó que Carmen Dorado Vedia bailara la danza del vientre y yo un zapateo cubano.



Aquí están casi todos los protagonistas de la tarde:
























2 comentarios:

  1. Es un placer compartir contigo estas experiencias que tanto nos están enriqueciendo.

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    1. El placer es mutuo. Hay que ver las satisfacciones que nos están dando nuestros primeros libros. ¡Hurra! por Tras las huellas de Sherezade y ¿Habla usted cubano?

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