Homenaje a Federico García Lorca
y a su Son de negros en Cuba
Cuando llegue la hora de mi partida, con la luna llena atenta y las estrellas entretenidas en su comadreo.
Iré a Los Palacios
La casa pintada de blanco, el portal con sus dos sillones rojos, me recibirá; el aguacatero susurrará en mi oído que me ha echado de menos; el rosal de la abuela florecerá y un tejado de guano cantará para celebrar mi regreso.
Iré a Los Palacios
Un colibrí revoloteará a mi alrededor y me llevará despacio, hasta el puente que cruza el río, por unos llamado Macurijes y por otros Los Palacios. Entraré en aquel bajareque donde me escondía a jugar con mis muñecas, pasearé por la Estación de trenes…
Iré a Los Palacios
Y un Tocororo con su plumaje: rojo, azul y blanco, me llevará a Dayaniguas a darme un chapuzón en esa playa del golfo de Batabanó; a La Güira; al Valle de Viñales; a la Península de Guanahacabibes…
Iré a Los Palacios
Sí.
© Marieta Alonso Más

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